El origen de la Biblia y la Iglesia
La Biblia tal y como la conocemos surgió 300 años después de la muerte de Cristo. Constantino afirmó haber tenido una visión en el cielo de un cruz antes de una batalla, después de la victoria de esa batalla decidió convertir el Cristianismo en una religión oficial. Constantino unificó los evangelios y los limitó a los que él consideraba adecuados para una religión de estado, además cambió el nombre a todas las deidades y las reemplazó por nombres cristianos, Venus pasó a ser la Virgen María, y a Cupido le llamó Jesús.

Constantino consigue aquello que se había propuesto, la creación de una religión de Estado que respaldará su poder, y con el tiempo el de todas las monarquías europeas siempre y cuando sean católicas, como entregado por el propio dios. Constantino encargó y financió la redacción de una nueva Biblia que omitiera los evangelios en los que se hablara de los rasgos humanos de Cristo y que exagerara los que lo acercaban a la divinidad. Y los evangelios anteriores fueron prohibidos y quemados. Todo el que prefería los evangelios prohibidos y rechazaba los de Constantino era tachado de hereje. La palabra herético con el sentido que la conocemos hoy, viene de ese momento de la historia. El milagro de Nicea también permitió quitar de en medio 266 evangelios.

Pedro no fue el Primer Papa. El Primer Papa fue Constantino.
La Tumba de Pedro no esta en Roma. La tumba de Pedro, el Apóstol, fue encontrada en Jerusalen.
Jesús NUNCA dijo “sobre Pedro edificaré mi iglesia”, sino que se refería a si mismo como roca o piedra angular desechada por los edificadores.